“Echo de menos una democracia en la que se respeten las minorías”

¿Cuáles son los recuerdos que usted tiene de esa sesión plenaria donde se procedió a constituir la primera Corporación Municipal de la democracia veleña?
Bueno, agradabilísima. Lo viví intensamente, porque yo entonces era de los concejales más jóvenes de aquel momento, ya que tenía algo más de treinta años. Para mí, fue algo fundamental para nuestras vidas porque veníamos de la clandestinidad y a partir de ahí, lógicamente, como comprenderás, tras haber realizado tantos años de lucha, fue un momento muy bonito, con muchas ilusiones, con muchas ganas y muchos deseos de trabajar. A partir de ahí empezamos una andadura sin presupuesto apenas, sin medios casi ningunos y comenzamos a labrar la primera Corporación. El PSOE sacó en aquellos tiempos una mayoría minoritaria y a partir de la buena gestión que realizamos luego sacamos mayoría absoluta.

¿Cuáles fueron sus primeras funciones como concejal veleño?
Yo fui secretario general del PSOE en Vélez. Como delegado, llevé en un principio Sanidad. A partir de unos accidentes que ocurrieron en Vélez, se vio que hacía falta un hospital en Vélez, y tuvimos que buscar la fórmula para que el Hospital Comarcal lo construyera la Caja de Ahorros de Ronda y posteriormente lo compró el SAS. Fue una gestión muy difícil, muy ardua. Luego llevé otro tema, en base a las competencias y a la circunstancias que habían anteriormente, donde existía el ordeno y mando, y me encargué del tema de la Policía Local. Asimismo, me hice cargo de un tema abandonado, con muchas limitaciones, como era la Delegación de Educación. Todavía tengo grandes y buenos amigos en todos los centros, tanto en Vélez como en el resto de núcleos de población del municipio. Creé un equipo, lógicamente desde el diálogo, muy bueno, y a partir de ahí empezó prácticamente casi todo. Después de esto, llevé un tema muy importante, la política económica y de personal, donde tuve que mantener un diálogo permanente con los sindicatos. En aquella época, los sindicatos eran muy fuertes y poderosos. Con mi delegación, se hicieron guarderías que no existían, como la de La Villa, la Cometa, la Eduación Permanente de Adultos, donde se consiguió el acceso de los mayores de 25 años a la Universidad.

¿Cómo se encontraba el municipio cuando se inició la andadura democrática?
Desde mi criterio, Vélez ha evolucionado al revés de cómo pretendíamos nosotros. El centro veleño está totalmente abandonado. Antes, el casco antiguo era un lugar donde los habitantes de esta ciudad y los que venían de fuera encontraban todas las cosas. El desarrollo de un pueblo tiene que ir a más, como es el tema de Torre del Mar y de Vélez, y se viene hacia al mar. No se entiende por qué el Ayuntamiento ha abandonado todo lo que teníamos, que era mucho, llevando a cabo unos criterios totalmente diferentes a los que tienen Antequera y Ronda, dos pueblos que se han desarrollado pero el centro nunca jamás se ha abandonado, sus centros son diferentes. Yo cada vez que voy a Antequera, a Ronda, a Archidona o a otro pueblo de Málaga, me da sentimiento y lástima cuando veo sus centros y los comparo con el que tiene Vélez actualmente.

¿Cómo definiría a Juan Gámez?
Para mí ha sido el alcalde democrático que ha habido después de la República. El único hombre honesto, serio y trabajador que ha habido hasta ahora.

¿Qué echa de menos de su etapa política?
Echo de menos tantas cosas. Echo de menos una democracia donde se respeten las minorías y un diálogo que falta. Ahora impera el rodillo, ahora impera el enriquecimiento personal, ahora no se trabaja por el pueblo. Son tantas y tantas cosas.

¿Se ha perdido la credibilidad política?
Se ha perdido, porque la gente del pueblo ya no tiene el sentido de la crítica política, que se está perdiendo hasta en el seno de los partidos. En los grupos, o estás conmigo o están contra mí. El partido al que yo pertenezco todavía no existe para nada. Es decir, en Vélez, a pesar de ser el segundo pueblo de la provincia de Málaga, no existe el PSOE. Una cosa es la realidad, y otra cosa es lo que yo te estoy diciendo. En el Partido Socialista no hay debate ninguno, porque hemos ido perdiendo la credibilidad en nosotros mismos. No hemos vuelto cómodo, no nos hemos preocupado en los últimos años de la juventud, no nos hemos preocupado del bienestar y del desarrollo de los demás. La juventud está mucho más preparada pero tiene mucho menos medios. Un joven no puede acceder hoy en día a una vivienda. El pueblo está engrandeciéndose, pero a qué costo, de qué manera. Yo pienso que hemos recibido más ayuda que nunca en nuestro municipio, concretamente de los Fondos FEDER, pero están mal administrados. Estamos cada día incrementando más los impuestos, pero qué le damos a cambio a la ciudadanía. Siempre he dicho lo que pensaba y sigo diciéndolo, y a veces me ha costado sanciones en mi partido.