¿Quién gobierna aquí?

Martes 11 de diciembre de 2007

Francisco Delgado Bonilla es el alcalde de Vélez-Málaga. Pero, ¿gobierna Delgado Bonilla y el Partido Popular en Vélez? Si usted ha votado a Izquierda Unida tenemos que felicitarle y reconocer aquí públicamente que Salvador Marín ha conseguido un gran triunfo: en un momento en el que la crisis económica empieza a hacerse notar y que todos los Gobiernos y Ayuntamientos españoles toman medidas para evitar la desaceleración de la economía y reactivarla, el Consistorio veleño aprueba, por consenso, una serie de medidas tendentes a castigar la inversión.
Si usted ha decidido a invertir a la vista de las ventajas fiscales que da el Gobierno y comerciales que están dando las empresas, tiene que saber que el Ayuntamiento de Vélez-Málaga le sube este año el 25% del valor del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
Si usted va a la Feria Internacional de Turismo (FITUR), en el stand donde se va a exponer, por enésima vez, el Cerro de la Virgen de Los Remedios, no dude en preguntar qué que ha hecho para, queriendo invertir en nuestra ciudad, se le castigue de esta forma discriminatoria, con los censados en el municipio de la capital de la Axarquía.
El decir que con esta medida se va a aumentar el nivel de empadronamiento es todo una falacia. ¿Alguien cree que una familia que resida habitualmente en Sevilla, Madrid, Córdoba o en cualquier otra parte, va a dejar de estar censado en su residencia habitual y perder los beneficios de colegios, sanidad...que tiene en su localidad para conseguir una rebaja del IBI en Vélez-Málaga? En cualquier lugar de España, la reacción empresarios y comerciantes hubiera sido inmediata. Eso sí, este verano podemos organizar alguna verbena para darles las gracias por habernos elegido como el lugar dónde invertir y vivir.
Si usted ha votado a cualquier otro partido, se estará preguntando que qué hacen sus representantes en el Ayuntamiento.
El Partido Socialista se da por satisfecho con no haber cargado con el mochuelo de haber sido, ya que encargaron la revisión catastral, los que han subido el IBI. El consenso lo envuelve todo. Pero, ¿y los qué han votado al Partido Popular, que tienen el alcalde y que ven que gobierna el primero que pone algunos votos encima de la mesa? En este caso, los ha puesto Salvador Marín. ¿Y en el caso de la basura industrial, que suponemos que será muy importante para el Gobierno, ya que lo ha propuesto el alcalde veleño? Como no pone nadie los votos, se retira y ya está. Menos mal que ahí no hay consenso, porque si no...
Esto no es gobernar, en todo caso es mantener una Alcaldía sin criterio alguno y sin programa ninguno. Este diario ha manifestado y hoy lo hacemos una vez más, que el sistema electoral español no siempre da mayoría absoluta y, ni tan siquiera, elige a los alcaldes, ya que a estos lo eligen los concejales. Esta ley, seguramente, influenciada por el consenso que tenía que imperar en la transición española, obliga a los partidos a cerrar pactos y acuerdos en los Ayuntamientos para gobernar en mayoría y redactar un programa común a las formaciones que integren ese Gobierno y que sea conocido por los ciudadanos.
En el caso de Vélez nada de esto ocurre. Delgado Bonilla cortó por lo sano y en lugar de cerrar un pacto de Gobierno, cerró un acuerdo comercial con Claudio Arturo Morales, consistente en un buen sueldo para él y los miembros de su séquito y una permisividad total en cuantas acciones Morales intervenga. De este modo, se garantizaba la Alcaldía ya que el pacto PSOE-GIPMTM y Morales sería inviable y a IU, como está demostrado, la tenía bien amarrada desde antes de los Comicios. ¿Alguien conoce algo del programa de Gobierno común de Bonilla y Morales? Fobias y amores aparte, el PP está obligado, porque ha ganado las elecciones en Vélez, a formar un Gobierno estable, que permita gobernar y a los gobernados les permita saber con qué se van a encontrar.
Cada mañana no se puede estar viendo a quién hay que hacerle la consesión del día para seguir sentado en el sillón del alcalde. El pacto del ganador PP parece que tiene una doble vía: o hacen oficial el acuerdo y el contenido con IU o pactan con el Grupo Independiente. Cualquier otra cosa es seguir con el chalaneo y el desgobierno, aunque se le llame, como en este caso, CONSENSO.