

'Joyermoba', el alcalde y la interventora
Martes 30 de Octubre de 2007
En la tarde de ayer, recibíamos un correo electrónico del Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Vélez-Málaga en el que se leía textualmente en su último párrafo: “Por último, ha informado de que ha encargado a la interventora municipal un informe para depurar incompatibilidades sobre la relación contractual de Joyermoba con el Ayuntamiento. En este sentido, ha explicado que quedará demostrados que la familia de Claudio Morales es suministradora del Ayuntamiento desde antes que éste fuese concejal. Asimismo, ha dicho que se van a analizar todos los suministros y contratos que puedan estar relacionados con algún miembro de la Corporación Municipal y que habrá muchas sorpresas al respecto”.
Cuatro cuestiones nos planteamos al respecto del contenido de la nota. La primera de ellas es ¿por qué se le encarga a la interventora este informe? ¿por qué a ella y no al departamento de contratación? La segunda, que esperamos no tenga relación con la primera, es ¿por qué el alcalde sabe ya qué va decir el informe? (“ha explicado que quedará demostrados que la familia de Claudio Morales es suministradora del Ayuntamiento desde antes que éste fuese concejal”). Tercero, esto no es ni mucho menos la cuestión que se ha denunciado, nadie ha dicho si el Ayuntamiento le compraba a la familia de Claudio Arturo Morales desde antes que fuese concejal o no. Y la cuarta y última cuestión es que tampoco nadie (aunque se podía hacer perfectamente) ha cuestionado la relación contractual de Joyermoba con el Ayuntamiento, en todo caso sería de Joyermoba con la Delegación de Deportes del Ayuntamiento.
Es evidente que el señor alcalde quiere desviar la atención del problema. Por si alguien tiene dudas, diremos que lo que se ha denunciado sencillamente es lo siguiente: el concejal de Deportes del Ayuntamiento veleño, Claudio Arturo Morales Badía, compra a Joyermoba, la empresa familiar, los trofeos que necesita para la Delegación de Deportes que él dirige. Esto es lo que se ha denunciado. Está claro, que la imcompatibilidad, en caso de existir, surge cuando se produce el hecho, es decir, la familia de Morales puede vender al Ayuntamiento veleño, como cualquier empresa, pero ¿qué ocurre cuando el señor Morales es elegido concejal, está en el Gobierno Municipal y además ostenta una Delegación que será seguro la que más uso hace de la empresa Joyermoba? No desviemos la atención.
Todo este problema plantea una doble cuestión: moral y legal. Desde el punto de vista moral ni hablamos, ¡para qué hacerlo!; desde el punto de vista legal, si merece la pena que nos hagamos una serie de preguntas: ¿quién decide los trofeos que se compra? ¿qué prueba son merecedoras de estos trofeos? ¿cuántos participantes tienen derecho a ella? ¿a cuántas empresas más del municipio se le compran trofeos deportivos? ¿cuánto ha importado lo comprado a Joyermoba y lo comprado a estas empresas, si se les ha comprado algo?
No queremos ahondar más, por ahora, ni en ésta ni en otras cuestiones. De estas variables morales y legales, se deducen, inevitablemente, una conclusión política: ya saben cuál. Estaremos muy atentos al informe, nosotros y muchas más personas y colectivos. Esperemos que el informe no se limite a contarnos que desde el año X la familia de Morales le vende al Ayuntamiento. Eso, además de que lo sabemos, no es de lo que se trata y además podía ocurrir que fuera más que discutible, porque ¿qué es Joyermoba? Esperamos que no tengamos que someter el informe de la interventora (¿por qué ella?) a mejor criterio, como concluyen los informes técnicos. La ley de contratos es clara, rotunda y contundente.