Miles de veleños pasearon la más democrática de las tradiciones populares

Se acabó el Carnaval 2008 en Vélez-Málaga, pero lo hizo con uno de los mejores sabores de boca de los últimos años. Por miles se contaron los veleños integrados en el pasacalles. Disfraces de toda índole conformaron un alud de imágenes llenas de simpatía y de fácil carcajada. Algunos atuendos indescriptibles, otros increibles y otros, sencillamente, impresionantes. En definitiva, plazas y viales que se fueron llenando de colorido carnavalero a golpe de serpentina y demás resortes típicos. Además, a los colectivos y carrozas se unieron algunas de las murgas y comparsas que el día anterior habían competido sobre la platea del Teatro del Carmen. Piratas, superhéroes, militares, guardias civiles, tortugas, almirantes, colegialas, geishas y un estruendoso grito social hizo de las calles de Vélez-Málaga una manifestación de júbilo y alegría.
El itinerario marcado en esta ocasión trasladó a la comitiva desde el barrio del Pilar hasta la plaza de Las Carmelitas, donde finalizó el trayecto. Desde las 17,30 horas del sábado, cientos de ciudadanos disfrazados recorrieron la plaza de San Juan de Dios, calle Salvador Rueda, Félix Lomas, Alcalde José Herrera y Plaza de los Reyes Católicos. Finalmente, los coches de la Policía Local guiaron al desfile carnavalero por calle Canalejas hacia el Ayuntamiento veleño.
Fueron horas de felicidad, de expansión, de locura, de desparrame musical... pero, principalmente, fueron instantes de (necesaria) desvergüenza, de (imprescindible) democracia, de pueblo.

4 de Febrero 2008