El Olivo
Antonio García Fuentes

Deudas, hipotecas: estar hasta el cuello

Leí hace bastante tiempo, que; paseando por un mercado, el sabio Platón se sorprendió de ver la cantidad y variedad de lo que allí se vendía; luego dijo… “La cantidad de cosas que hay aquí que no voy a necesitar nunca”… (más o menos puesto que cito de memoria). Supongo que el sabio dio media vuelta y se iría “sonriendo”.
Como Platón vivió cientos de años antes de Cristo… me imagino al sabio, viendo la infinidad de “cosas inútiles” que ofrece esta absurda sociedad, que hemos creado entre todos y sálvese el que pueda. ¿Qué diría hoy?... mejor sonriamos. Si casi siempre el hombre ha obrado de forma antinatural, hoy ha llegado casi a estar fuera de la naturaleza y (pienso) por ello se siente “tan desgraciado”. La Naturaleza se mantiene, fortalece y prospera… siempre ahorrando. El hombre actual y “desarrollado” (mentira lo de desarrollo), en mayoría no; vive fuera de control y muchos ya son, simples esclavos de la deuda y del consumo… o viceversa. La “banca” (incluyo a cajas de ahorros) y otros usureros, han establecido ya la argolla final, para esos pobres tontos, que sin saberlo, o peor aún sabiéndolo; se están endeudando de forma absurda y muchos de ellos de por vida. Más aún, puesto que muchas de las hipotecas que dejen al morir (no me cabe duda que muchos van a morir “con la hipoteca a cuestas”) las tendrán que pagar sus hijos o nietos; o al final caerán en manos de los nuevos usureros; que han vuelto a instaurar esa perniciosa enfermedad de todos los tiempos, cual es la usura. Y digo y afirmo lo de enfermedad, puesto que mata todo lo sano y enriquece sólo al usurero. Y para ver ello hoy mismo, no hay que ser muy listo que digamos… “simplemente ver las cuentas que presentan cada año y lo que cobran y como viven los jefes de la usura moderna”.
¿No se asombran ustedes y seguro lo han visto múltiples veces… de esos anuncios que incluso ofrecen cantidades respetables en tiempo de veinticuatro horas o poco más? ¿Cómo se puede entender ello? Simple; todo está calculado y bien calculado… son préstamos que aunque fáciles, van dedicados a la masa y tienen calculado incluso los ingresos de los “clientes” (iba a escribir víctimas) y que fijan en perceptores de ingresos de unos 1.300 euros mensuales. Así y con ese “flojo” soporte, se dice que se otorgan préstamos desde 500, hasta 6000 euros; a devolver en diferentes plazos y que llegan hasta los cinco años, con un interés anual que “ronda el 20 por ciento, pero que en ocasiones se van por encima del 25” .