

El Olivo
Antonio García Fuentes
Progreso: ‘Panza llena
y poco más’ (I)
Para mi y ya lo escribí hace muchos años; lo que “los dueños del mercado mundial” (los políticos simplemente son “el coro de las vedette”) han ido realizando: yo lo interpreté, como un viaje hacia… “ninguna parte”; y o ya hemos llegado a ese peligrosísimo destino, o nos falta muy poco; pero ahora y ya “las masas envenenadas en el consumo”; los que lanzaron “el ganado a la gran estampida”; no sólo no se plantean el tratar de controlarlo (posiblemente por cuanto ni saben cómo); sino que temerariamente, siguen incitando a un consumo imposible de sostener, pero al que nadie parece renunciar, simplemente reduciendo todo cuanto pueda de lo que en realidad no necesita para nada, salvo para complicarse la vida a sí mismo y a su entorno.
El coro de “subalternos” y que arriba cito; se limita cuando sale a escena, a predicar el progreso que en sus cortas luces entienden como tal; y que traducido ya sabemos que todo concierne al número de automóviles en circulación, al consumo de kilowatios, barriles de petróleo, etc. y que han elevado el famoso “Producto Interior Bruto” (PIB) a no sabemos qué nivel, puesto que se olvidan totalmente que somos humanos y no “animales de granja”; y que lo que se empecinan en darnos, no es todo lo que necesitamos; ni mucho menos… el hombre es algo más que “cuerpo” y no sólo lo confirmó Cristo con su lapidaria frase… “no sólo de pan vive el hombre”; sino que antes que Él; ya lo habían dicho muchos sabios de las culturas que dieron lugar a la que hoy disfrutamos… o mejor dicho… ya padecemos.
No hace mucho, que leí que hasta los chinos han confesado, que para mantener el consumo a que ha llegado la derrochadora “Occidente”, serían necesarios otros dos o tres planetas, igual al único que tenemos (“o mejor dicho que él nos tiene y contiene”) y ello sin que aumentara la población, cosa que como vamos observado sigue aumentando. Curiosamente los chinos “comunismo-capitalistas”; han irrumpido en “Occidente” y ya hay allí, tantos “ricos-riquísimos”, como en otro destacado país occidental: por tanto, los chinos son tan insensatos como el resto de terrícolas. Leía a un hombre que con esa sabiduría que el pueblo encierra en muchos de sus miembros y hablando de progreso, cuestionando el mismo, decía y copio literalmente: “Pero yo siempre me pregunto: ¿por qué cuando hablan de progreso, nunca se mencionan parámetros como, el índice de separaciones matrimoniales y malos tratos, el fracaso escolar y el consumo de alcohol en la juventud, el número de drogadictos, de ancianos abandonados, de abortos, de trastornos del comportamiento de jóvenes y adultos (anorexias, bulimias, depresiones, etcétera)? (...)