

El Olivo
Antonio García Fuentes
Las nuevas tribus: camino de
decadencia (II)
Y así, desde los delincuentes comunes, pasando por los terroristas, inmigrantes... e incluso niños de la escuela... muchos (no todos afortunadamente) se erigen en multitud de tribus, dónde el más bestia o sanguinario y como debió ser en tiempos remotos; se convierte en el jefe, temido por todos, deseado por las hembras y "faro y guía" de los que ya perdida la identidad de todo lo que tuvieran de la sociedad a que pertenecieron; se convierten en nuevos nómadas; cuyo lema es vivir de la violencia, no trabajar; y arrebatar al vecino próximo lo que les apetezca... ¿Qué remedio para esta nueva degeneración... que por descontado... "la imbécil clase política ni ve, ni quiere ver y menos llegar a conclusiones de largo alcance".? ¿La inmensidad de impuestos que nos sacan nuestros gobernantes no sirve para educar y formar al pueblo? ¿No interesa ello y les conviene mantener estas situaciones ya sin sentido ni explicación? Por descontado que nadie de “la clase impolítica va a responder”.
Al “animal humano” (hombre/mujer entiendo es otra cosa muy diferente) les ocurre como “a otras semillas de la Naturaleza ”; que una vez fueron silvestres o salvajes; la inteligencia del hombre y mediante infinitas observaciones, cruces y selecciones, las mejoró a grados ni imaginados… pero que dejadas de nuevo abandonadas a su suerte, vuelven al origen del que fueron sacadas. Tal ocurre con el olivo cultivado y el silvestre (soy de tierra de olivos) que para conseguir la continuidad del olivo actual, hay que plantar una buena estaca de la mejor clase y de ella se obtendrá un olivo… “del hueso de la aceituna, resultará un acebuche u olivo salvaje”; igual supongo; ocurre con el trigo, maíz, etc… “esos pobres a los que hoy me refiero, caminan hacia sus orígenes y a marchas forzadas y de paso arrasarán todo lo que puedan… o les dejen con la permisividad y falta de disciplina imperantes”.
Por todo ello, cuando veo y observo a los “altos mandatarios” discutir y despellejarse por tonterías; o peor aún… “por desastres a realizar”(malgastando infinitos recursos)… no me queda otra cosa que sonreír; pero de forma helada y triste; viendo a… “éstos progresistas que no se dan cuenta que la sociedad empieza a segarles la yerba muy cerca de sus propios pies”.